martes, 11 de marzo de 2014

COCHES DE PELICULA (3)

                                                              


                                                               MUSTANG VS CHARGER

                                                                               BULLIT



      
      Cuando era pequeño estaba zapeando en la televisión y de repente me encontré viendo una persecución de coches que me dejo embobado. Nunca había visto nada igual. No se que película era , solo sabia que estaba alucinando viendo saltar esos dos coches por unas pendientes pronunciadas con cambios de rasante. Años después me entere de que la película era "Bullit" , un film policiaco ambientado en San Francisco. La película en si no esta mal: lo que la ha hecho pasar a la posteridad es la espectacular persecución que incluía de mas de 10 m. Aquí explicaré un poco su rodaje.


   El sonido de un Ferrari 275 GTB retumbaba  en la entrada de los estudios Burbank (California). Steve McQueen entraba con los pormenores en su cabeza para el rodaje de la novela Mute Witness , de Robert Pike. Los productores Philip D´Antoni y Robert E. Relyea debían subirse por las paredes ante su idea de representar una persecución de coches de 10m por las calles de San Francisco, con un potente Mustang yendo a por un formidable muscle car Mopar negro... y con el propio McQueen jugándose el pellejo como especialista.


   Afortunadamenete, el proyecto conjunto entre la Warner Bros  y la productora Solar de McQueen delego el control clave de la dirección creativa al taquillero actor. Desde las botas de Ante del protagonista, el teniente Frank Bullit, hasta el detalle de quitar los emblemas del Ford Mustang 390 GT verde metalizado, la minuciosidad fue fascinante.


   En octubre de 1968, cuando la película se estrenó, la legendaria persecución cautivó al público. Se dice que hubo espectadores que se marearon después de ver la espectacular secuencia. Para McQueen, Bullit fue su película favorita, y su pasión por la velocidad fue la garantía de su autenticidad. McQueen reclutó un equipo de colegas para preparar y conducir los coches, incluidos Max Balchowsky, Bud Ekins ( que fue el doble de McQuenn en el celebre salto en motocicleta de la gran evasión) , Bill Hickman y Carey Loftin ( el siniestro conductor del camión de la película El diablo sobre ruedas).


    McQueen se opuso a poner en escena la persecución en los exteriores del estudio e insistió en hacerlo en San Francisco. El rodaje empezaba a las 7 de la mañana, y cada secuencia era ensayada con esmero y afinada poco a poco. Aparte de alguna pifias de continuidad, como el numero de tapacubos que había perdido el Dodge Charger de los malos y las cámaras subjetivas a la vista, sigue estando considerada como una de las mejores persecuciones de coches de la historia del cine junto a Ronin y French Connection. McQueen se negó a utilizar el truco de la cámara acelerada en la persecución por lo que los coches debían correr bastante para mantener la sensación de velocidad.


   Las fuertes pendientes del espectacular recorrido y la agresiva persecución estilo Nascar requirieron que tanto el Ford como el Dodge tuvieran que ser preparados expresamente para tan duro rodaje. Las suspensiones fueron reforzadas con muelles y amortiguadores muy resistentes, y puntos de anclaje reforzados. refinamientos como la dirección asistida y el aire acondicionado no fueron necesarios. McQueen tenia sus propias ideas para el Mustang: Se retiraron los embellecedores, la parrilla fue pintada de negro y fue equipado con llantas de magnesio..


   McQueen condujo gran parte del tiempo, y en el montaje final se incluyeron sus errores, como cuando se paso de frenada en un cruce y tuvo que hacer marcha atrás. El charger lo condujo Hickman, oculto bajo unas aparatosas gafas de pasta y sin abrir la boca en toda la escena, mientras que Ekins sustituyo a McQueen en las pasadas mas peligrosas bajando por Chesnut Street a 100 Km/h: La presencia de muchos coches aparcados por todos lados no hizo sino aumentar la sensación de velocidad, aunque otro error muy difundido fue la reiterada aparición de un escarabajo verde.


  En cuanto las cámaras empezaron a filmar, la noticia se propagó por San Francisco, y el control de público se convirtió en un gran problema durante el apretado programa de dos semanas. La escena en que los dos coches debían saltar por el cruce de las calles Taylor y Filbert debió dar mas de un quebradero de cabeza a la policía local. Por su parte, las continuas palizas tenían muy ocupado a Balchowsky y su equipo reparando los coches. La persecución final se rodó en el Guadalupe Canyon Parkway con vistas espectaculares sobre la bahía. Ekins fue requerido para otra toma peligrosa en moto , y tuvo que representar el desdichado papel del motorista que se topa con la espeluznante persecución y provoca que el Mustang haga un trompo fuera de la carretera tratando de evitar atropellar al motorista.


   La secuencia se grabó sin sonido, que fue añadido en el montaje final.   El origen del rugido del motor es motivo de discusión, y hay quien sostiene que para el Mustang se utilizó un GT40. Para la película se usaron dos Mustang, y algunos creen que niguno de los dos sobrevive. Ambos tenían números de serie consecutivos y los dos arrojaban 320Cv a 4800rpm y alcanzaban los 210Km/h y tenían 4 marchas. De los dos, uno resultó tan dañado que sin duda alguna fue convertido en chatarra después del rodaje. El segundo Mustang fue vendido a un empleado de la Warner Bros una vez terminado el rodaje el septiembre.


   Algunos años mas tarde, el 390 de Bullit salía anunciado en la sección de clasificados del Los Angeles Times por 6000 dólares, y acabó en la costa este. En 1974 volvió a aparecer en el mercado y McQueen vio el anuncio en la revista Road&Track  pero el vendedor de Nueva Jersey informó a la estrella de que había llegado tarde. Le dieron el teléfono del nuevo propietario, pero ni siquiera McQueen pudo convencerlo de lo vendiera, aunque al menos acabó prometiéndole de que tendría prioridad en la compra si llegaba el momento. Steve McQueen murió de cáncer en 1980, sin haber vuelto a saber nada del terco propietario del 390. Las noticias mas recientes situan el coche en un granero de Tenessee, una situación increíble teniendo en cuenta que este coche valdría millones hoy en dia. Un visitante consiguió tomar fotografías del lamentable estado en que se encontraba el coche pero nunca fueron publicadas ni colgadas.


  Por su parte, se utilizaron dos Charger R/T en la persecución pintados de negro. Los dos montaban el motor Magnum V8 de carburador de cuatro cuerpos y 375 CV. Dicen que el Charger doblegó al Mustang cuando los coches fueron ensayados en pista antes de rodar en las escenas de acción. McQueen se sintió frustrado por el espectacular rendimiento del Dodge mientras practicaban pasadas codo con codo a 160 Km/h para la persecución en carretera. Hay quien dice que los Charger fueron desguazados después del rodaje por cuestiones de seguros pero también se dice que el concesionario Dodge volvió a comprar el R/T, todavía con pocos kilómetros, y lo pintó de amarillo antes de venderlo a un confiado cliente, que no tenia ni idea de lo que estaba comprando. Si este nuevo propietario hubiese levantado las esterillas habría visto unos misteriosos agujeros  que fueron practicados para montar los soportes de la cámaras.


   Recientemente , ha circulado por Internet que el Charger de Bullit a vuelto a aparecer después de que a finales de los 90 lo descubriera en Tucson Arnold Welch , en un estado lamentable. Supuestamente fue restaurado de nuevo.


 
 
  Por desgracia no poseo el modelo a escala del Charger ( que existe) pero si tengo el Mustang que es el que expongo en las fotos . También dejo el video de la persecución que no tiene nada de desperdicio.